lunes, 24 de febrero de 2014

Carpe diem

Capitulum Quintum

                                                     "Carpe diem"


- ¡Mi viejo amigo!
- ¡Habla man! A los años ¿no? - se estrecharon la mano y se dieron un abrazo.
- Si pues, quién iba a pensar que te vería después de varios meses, pero toma asiento por favor - Jonathan se sentó en el mueble.
- La última vez que te escribí al correo, no me respondiste - dijo Jonathan.
- Si amigo, lo sé, pero estuve en mil cosas, además, sería mejor que me agregues a tu facebook, de ese modo podríamos estar más comunicados.
- La verdad man, no entro mucho, porque me distrae con mis estudios, incluso estoy pensando en no tener facebook, o cerrarlo por un buen tiempo, ya sabes, no deja leer, distrae mucho, a veces uno entra y la gente te empieza a hablar y al final, uno ya no hace nada y solo le queda decir a uno "Amici, diem perdidi".
- Jajajaja, sí, te entiendo, lo mismo me pasa algunas veces, pero en mi caso, sí tengo que entrar al facebook, por dos motivos.
- ¿Cuáles?
- Hay personas que conozco de otros países, y de acá mismo también, con las cuales compartimos información filosófica, literaria, filológica, jurídica y nos pasamos artículos en pdf o a veces nos damos enlaces donde hay buenos libros para descargar, pero como bien sabes, los mejores libros están en inglés.
- Entiendo, pero ese es el primer motivo y ¿el otro?
- Jejeje, las chicas pues amigo, tengo muy bellas amigas e inteligentes, con las cuales hemos entablado buenas relaciones amicales.
- ¿Solo "amicales"?
- Jejejeje, bueno, no voy a negar que me gusta una de ellas, precisamente es Fiorella, con la que estoy saliendo, la que te abrió la puerta ¿qué tal, linda no? jejeje.
- Sí, eso sí, muy linda la chica, pero su cara me parece conocida, siento que la he visto antes...pero no recuerdo donde.
- Jejeje, picarón amigo ¿no me digas que ya le echaste el ojo antes?
- No, nada, si recién la vi hoy...aunque...mmmm...¡HÉUREKA!
- ¿Héureka?
- Ya recordé donde la vi.
- Ubi?
- En la universidad, ella es de la facultad de lingüística, su apellido es Robles ¿cierto? Fiorella Robles.
- ¡Bingo! Si el gran Arquímedes estaría aquí, te diría que has empleado bien su interjección.
- Pero ¿cómo la conoces?
- Amigo, es una larga historia, pero solo te diré que la pasamos de maravilla jejeje.
- ¡Vaya! Tú si que no pierdes el tiempo, pero ¿cuánto tiempo llevas con ella?
- Nos vamos para los tres meses, pero calma amigo, es una relación abierta, "apertus mens", donde ella sabe como son las cosas y nadie sale dañado.
- Con razón tienes esta inscripción aquí, la de "homo libertinus".
- Bueno, eso es algo que ella me obsequió luego de cumplir el primer mes, de esta situación, y se lo acepté, porque considero que va acorde con mi persona. Amigo ¡He aquí un hombre libertino!
- Pero ¿sabes lo que realmente significa el término "libertino"?
- Ah bueno, me había olvidado que estaba ante el atlas humano de la filología, pero para no quedar mal contigo, te diré que "Libertino", encierra tres significados. 1. Un ser depravado, lo cual no soy. 2. Un gran hedonista dedicado y entregado a los placeres corporales, lo cual va conmigo, en parte. 3. Un filósofo escéptico o pirrónico del siglo XVII - XVIII, como el gran Cyrano de Bergerac, quien fue considerado un libertino por su actitud irrespetuosa ante las instituciones religiosas y seculares del medio donde vivía.
- Claro, lo que has dicho está bien sobre el término "libertino", pero también tiene otras connotaciones, no debes olvidar que proviene del latín "libertinus" (liberado) y posteriormente del francés. Pero a lo que iba, es que a los libertinos in strictu, se les conoce porque son personas que llevan un tipo de conducta desenfrenada, entregándose a los placeres de la carne, como bien has dicho, sin someterse a ninguna moral imperante, mucho menos a alguna religión. Además, un hombre libertino es aquel que derrocha su dinero, gasta su fortuna en mujeres, tragos y diversiones banales, muchas veces llega a endeudarse como consecuencia de su prodigalidad, y como no cree en dios, ni en milagros, no tiene fe en nada, es considerado, algunas veces, como nihilista. Efrén ¿tú eres así?
- Bueno, bueno, primero aclaremos algunos puntos. Primero, debo reconocer que has descrito mejor la figura del libertino, pero yo me iba más al aspecto de los placeres y al aspecto filosófico. Tú me conoces hace años, desde niños, y sabes bien que por más que fui expulsado de la iglesia, nunca he tenido borracheras, con lo cual, no gasto en tragos; tampoco me endeudo y menos gasto mi dinero en cosas banales. Como bien puedes ver aquí, en mi pequeña morada, solo gasto mi dinero en libros. Así que no me confundas con un Marques de Sade, Cagliostro, Lord Byron, Charles Sackville o un John Wilkes, mi estimado amigo.
- Pero como dijiste "al GRAN Cyrano de Bergerac", yo pensé que eras un tipo así, aunque espera, dijiste que hace tres meses estás con Fiorella, pero ahora que recuerdo, la última vez que me escribiste, me contaste de una tal Jimena, con la cual te ibas de paseo cada fin de semana y hacían el amor como endemoniados ¿cierto? Entonces, debo asumir, que sí gastas tu dinero ¿con mujeres? No me digas que eres como un Don Juan.
- ¡Hey! ¡Amigo mío! Por favor, no soy de los tipos que se meten con las chicas, las deja embarazadas y luego las deja, ese es un "Don Juan" o no me digas que ¿no sabes la historia?
- Mmm bueno, sí, tienes razón, no eres un Don Juan, me equivoqué, disculpa.
- No te preocupes amigo, pero para concluir con este tema, solo te diré, que no estoy con mil chicas, solo con una, con Fiorella, quien en realidad, de cariño, me dice "libertino". Y aparte de eso, soy de los tipos que disfrutan del día ¿lo recuerdas? "Carpe diem".
- Jejeje, si, lo recuerdo, a disfrutar del día ¿no?
- Ita est.
- Por cierto ¿cómo está tu padre?
- Ahí, como siempre, dedicado a su vida de litigante, llevando sus casos.
- Ya veo, dale mis saludos, cuando lo veas.
- Claro que sí amigo, pero creo que ya hemos hablado mucho de mí, más bien, cuéntame de ti ¿alguna filóloga te tiene loco? jejeje o ¿alguna otra chica de aquel gran océano de letras de tu facultad? ¡Cuéntame!
- Jajajaja, no te voy a negar que hay chicas lindas, como en toda facultad, pero por ahora estoy solo, ya sabes, me dedico a las cosas de la iglesia y a mis estudios.
- Bien pues amigo, pero una buena compañera nunca cae nada mal, y en este mundo donde hay muchas chicas lindas, por ahí, habrá una para ti, ya lo verás.
- Jejeje, si, claro.

En eso, Jonathan al ver el cuadro de Nietzsche en el estudio de Efrén, recordó el porqué estaba ahí, y dijo:

- Efrén, por cierto amigo, vine a tu casa para saber si podrías ayudarme con algo.
- Claro amigo, desde luego, dime ¿de qué se trata?
- El tema es algo delicado, pero te contaré parte de la historia, para que sepas a lo que voy.
- Soy todo oídos.

Jonathan comenzó a contarle a Efrén, el problema que estaba atravesando su facultad, sobre todo su carrera de Filología, la amenaza de quitar el curso de latín y griego para siempre del plan curricular, con lo cual, acabarían por retirar la carrera de filología clásica. Luego, le contó la pequeña historia del rector de su facultad, con la del profesor Cecilio y el libro de Grumius. Efrén quedaba fascinado por las cosas que Jonathan le contaba y prestaba mucha atención a cada palabra que decía.

Una vez que Jonathan terminó de contarle a Efrén, toda la historia, le preguntó:

- Entonces Efrén ¿me ayudas a traducir ese libro?
- Desde luego amigo, no se diga más, si gustas, ahora mismo empezamos, dime ¿lo tienes en la mochila?
- No.
- ¿Qué? ¿entonces qué vamos a traducir?
- Me olvidé decirte, que en estos momentos, el profesor De la Puente, debe estar en casa del profesor Cecilio hablando con el mayor domo para que le de el libro.
- Ojalá que le de ese libro, veo que haríamos historia Jonathan, seríamos los primeros en traducir, junto con tu profesor, esa obra ¡Esto es genial!
- Jejeje, si pues, lo sé, mmm, por cierto, dame el número de tu celular, porque se me para olvidando jejeje.
- Anótalo amigo, aquí está.
- Bien, ahora todo depende del profesor De la Puente, mañana me tendrá noticias de cómo le fue hoy, ojalá que bien - dijo Jonathan, mientras veía que ya eran casi las 8 pm y tenía que retirarse.

Habló con Efrén un par de cosas más, mientras iban al paradero. Efrén le dijo que está dispuesto a ayudar con la traducción de ese libro de Grumius, "Paradisus Phictitium".

Ahora solo quedaba esperar. Ya mañana, Jonathan iba a saber, como le fue al profesor De la Puente.


     
  

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